Aviso a los visitantes
14.09.2014 01:09
2. EL ALMA DEL DISEÑO: LA COMUNICACIÓN
Continuemos nuestra exploración de la isla donde hemos naufragado. Pongamos que descubres otros habitantes y que pretendes relacionarte con ellos. Imaginemos además que lucen un aspecto salvaje, según los estándares de las películas de aventuras que conoces. ¿Cómo te relacionarías con ellos si no eres capaz de dirigirles unas palabras de amistad en su lengua?
Echarías mano de los lenguajes icónicos, es decir, de los lenguajes de las formas visuales. Por ejemplo, podrías emular su manera de ataviarse para que te percibieran menos extraño. También podrías prepararles un regalo, pues en todo el mundo se entiende la intención bondadosa del ofrecimiento. En ambos casos (decorarte, confeccionar un regalo) estarás diseñando para comunicar. Es decir, para comunicarte, diseñarás.
El alma del diseño es la comunicación. y así, un buen diseñador es aquella persona que domina los códigos de comunicación de los objetos que proyecta. Y, en consecuencia, tenderá a elegir unas formas u otras dependiendo de sus propósitos comunicativos, esto es, del mensaje que desea emitir, consciente, al mismo tiempo, de que tal mensaje deberá adaptarse a las particularidades (género, edad, cultura) del cliente o receptor de su diseño.